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viernes, 13 de julio de 2012

UN POCO DE MI/TU TIEMPO

Cuando alguien te quiere, lo que hace es ocupar una parte de su vida, de su tiempo y de su atención en tí.   Y cuando tú quieres haces lo mismo.

Un cuento que viaja por internet creo que es el vivo reflejo de lo que quiero expresar:

"Cuentan que, una noche, cuando en la casa todos dormían, el pequeño Ernesto, de cinco años, se levantó de su cama y fue al cuarto de sus padres. Se paró junto a la cama al lado de su papá y, tirando de la colcha, lo despertó.
_ ¿Cuánto ganas, papá? _ le preguntó.
_ Iiiieeee...¿Cómo? _ preguntó el padre entre sueños.
_ Que cuánto ganas en el trabajo.
_ Hijo, son las 12 de la noche, vete a dormir.
_ Sí, papi, ya me voy, pero tú ¿Cuánto ganas en tu trabajo?
El padre se incorporó en la cama y en grito ahogado le ordenó:
_ ¡Te vas a la cama inmediatamente, ésos no son temas para que preguntes! ¡¡Y menos a medianoche!! _ y extendió su dedo señalando la puerta.
Ernesto bajó la cabeza y se fue a su cuarto.
A la mañana siguiente, el padre pensó que había sido demasido severo con su hijo y que su curiosidad no merecía tanto reproche. En un intento de reparar su error, durante la cena, el padre decidió contestarle:
_ Respecto a la pregunta de anoche, Ernesto, yo tengo un sueldo de 2.800 euros, pero con los descuentos me quedan unos 2.200.
_ ¡Uhhh!...¡Cuánto ganas papi!  _ contestó Ernesto.
_ No tanto, hijo, hay muchos gastos.
_ Ah.... ¿Y trabajas muchas horas?
_ Si, hijo, muchas horas.
_ ¿Cuántas, papi?
_ Todo el día, hijo, todo el día.
_ ¡Ahh! _ asistió el chico, y siguió_ , entonces tienes mucho dinero, ¿no?
_ Basta de preguntas, eres muy chiquito para estar hablando de dinero.
Un silencio invadió la sala y, callados, todos se fueron a dormir.
Esa noche, una nueva  visita de Ernesto interrumpió el sueño de sus padres. Esta vez traía un papel con números garabateados en la mano.
_ Papi, ¿me puedes prestar cinco euros?
_ Ernesto...  ¡¡Son las dos de la mañana!! _ se quejó papá.
_ Sí, pero ¿me puedes....?
El padre no le permitió terminar la frase.
_ Así que este era el tema por el cual estás preguntando tanto sobre dinero, mocoso impertinente. Vete inmediatamente a la cama antes de que te dé con la pantufla.... Fuera de aquí.... A la cama.   Vamos.
Una vez más, esta vez puchereando, Ernesto arrastró los pies hacia la puerta.
Media hora después, quizá por la conciencia del exceso, quizá por la mediación de la madre o simplemente porque la culpa no le dejaba dormir, el padre fue al cuarto de su hijo.  Desde la puerta le escuchó lloriquear casi en silencio.
Se sentó en su cama y le habló:
_ Perdóname por haberte gritado, Ernesto, pero son las dos de la madrugada, todo el mundo está durmiendo, no hay ningún negocio abierto, ¿no podías esperar hasta mañana?
_ Si, papá  _ contestó el chico entre mocos.
El padre metió la mano en su bolsillo ý sacó su billetera de donde extrajo un billete de cinco euros.  Lo dejó en la mesita de luz y le dijo:
_ Ahí tienes el dinero que me pediste.
El chico se enjugó las lágrimas con la sábana y saltó hasta su ropero. De allí sacó una lata y, de ésta, unas cuantas monedas de un euro. Añadió los cinco euros al resto y contó con los dedos cuánto dinero tenía.
Después, tomó el dinero entre las mano y lo puso en la cama frente a su padre que lo miraba sonriendo.
_ Ahora sí _ dijo Ernesto _ , llego justo, nueve euros con cincuenta céntimos.
_ Muy bien, hijo, ¿y qué vas a hacer con ese dinero'
_¿ Me vendes una hora de tu tiempo, papi?

Cuando alguien te quiere, sus acciones dejan ver claramente cuánto le importas.  Por supuesto siempre sin sacrificios.   
Lo importante cuando se quiere, no es que esa persona se sacrifique por tí, ni llegue a renunciar a nada por tí, ni que sufra por tí......  pienso que lo importante es que te tenga presente, te recuerde lo importante que eres para ella, en definitiva.......que saque "diariamente" aunque sean cinco minutitos para dedicártelos siempre a tí.

Yo lo suelo hacer con mis amistades y con las personas que quiero......¿y vosotr@s

A veces damos más importancia a otras cosas, y olvidamos lo que realmente importa de verdad!!

Ahí lo dejo para vuestra reflexión.

sábado, 14 de abril de 2012

¿DÓNDE ESTÁS?

Como muy bien dice el texto, (y creo que much@s estaremos de acuerdo) tod@s queremos una MEDIA NARANJA QUE NOS QUIERA; no queremos una media cebolla que nos haga llorar y mucho menos medio limón que nos amargue la vida.

Pero yo me pregunto: ¿DÓNDE ESTÁ MI MEDIA NARANJA, MI COMPAÑERO DE VIAJE, MI AMIGO INCONDICIONAL?

Ya sé que el amor no se busca, aparece en el sitio y en el momento más inesperado. (Debe ser que nunca estoy ni en el sitio, ni en el momento adecuado). Hay quien opina que hay que estar atent@ a las señales que te rodean en todo momento y que hay que saber "ver" e "interpretar"; y ahí les voy a dar la razón, como siempre voy corriendo de aquí para allá; ni me paro, ni me fijo.....(y ya mucho menos interpreto)

Como dice Paulo Coelho:

"El amor no está en el otro,
está dentro de nosotros mismos;
nosotros lo despertamos.
Pero para que despierte necesitamos del otro".

Qué gran verdad!!! Para que el amor despierte necesitamos del otro. Necesitamos que la otra persona "camine" junto a nosotros, que caminemos juntos en la misma dirección; ni delante ni detrás, que caminemos uno al lado del otro.

Camina junto a mí y sé mi amigo; porque un gran amor, sólo existe si hay una gran amistad.

Porque en la amistad, la conversación amable, el regalo, la escucha entregada, la mirada cómplice, la compañía, el gesto, el detalle, está la vida; y EL AMOR ES VIDA, VIDA ES AMOR.


Esperando que tod@s vosotr@s hayais encontrado ese amig@ incondicional; yo me despido diciendo, ¿DÓNDE ESTÁS?


Yo estoy aquí !!!! Mª Carmen

lunes, 20 de diciembre de 2010

¿EXISTEN LOS REYES MAGOS?

Estamos en esas fechas en que much@s niñ@s se empiezan a cuestionar esta pregunta. Pienso que tenemos la "obligación" de contestarla y una manera bonita de hacerlo es a través de un cuento. "Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papa?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero… que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que… -titubeó Cristina
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo puedo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo: - ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso... - Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos, pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen (respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina). - Entonces no lo entiendo papá.
- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado. Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
-Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y pareciá tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo: - ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría comentó: - Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseso. Decidme: ¿Qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? - preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental – asintieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oir: - Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariños. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía: - No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.
Yo creo sinceramente que es una bonita respuesta.....
FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS.

jueves, 18 de marzo de 2010

"Un cuento en imágenes"


Hay que creer en el amor, pero realmente...¿hay que ir en su busca? Esa sería la reflexión que me gustaría hacer hoy.


¿Cuánt@s Albert@s hay que van en busca del amor, y sufren gran y profunda decepción por no encontrarlo? Yo creo que es un gran error.

Creer que el amor llegará a nuestra vida en algún momento es maravilloso, y yo os aliento a ello... aunque me gustaría diferenciar entre creer en el amor con firmeza y el esperar que "algún día quizá con buena suerte, alguien aparecerá".

Pienso que es importante creer que el amor nos está esperando en algún lugar y algún sitio, pues eso implica una actitud de apertura, de invitación a que eso suceda. En cambio, una actitud pasiva se traduce en es probable que algún día esto pueda suceder, pero sin ninguna esperanza.

Aprendamos a tener un pensamiento positivo y a tener paciencia con nosotros mismos, pues si realmente lo DESEAS todo llegará, pero sin ir en busca de... Debemos tener una conducta activa para que nuestras creencias se conviertan en realidad.

Querid@s Albert@s, yo os invito a tener esa actitud de optimismo y esperanza, y que tengáis la convicción real de que algún día vuestro amor llegará....

Por cierto, no os lo había dicho, pero soy una "enamorada" de los cuentos.... espero que éste os guste....a mí me parece simplemente GENIAL.

Imagino que ya lo sabéis, pero EL AMOR LLEGA CUANDO MENOS TE LO ESPERAS.

Un saludo a tod@s los amig@s que por aquí se asomen. Y ahora disfrutad del cuento.

¿Dónde está el amor, quieres saberlo?
El amor no necesitas buscarlo.
Él te encuentra a tí.
Y cuando llega, lo ves con el corazón.

domingo, 17 de enero de 2010

"NO JUZGUEMOS ANTES DE TIEMPO"

Tod@s, entre los cuales me incluyo, a veces tenemos la tendencia de juzgar antes de tiempo. Creo que debemos de aprender a no "prejuzgar" a las personas antes de tener todos los datos palpables y conocer la "situación" o "circunstancias" que les llevan a hacer ciertas "cosas" que vistas por los demás son inaceptables.

Antes de juzgar demos la oportunidad de "expresarse" y sobre todo de ver que lo que se dice o lo que se hace está dentro de un contexto y que llevan a un fin.

En este video, os pongo un ejemplo de lo que quiero decir.......

Besos y abrazos para tod@s mis "seguidore/as" y tod@ aquel/lla que me lee de vez en cuando.

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