Hoy un amigo, me ha hecho reflexionar sobre este tema, que me gustaría compartir con tod@s vosotr@s.
Me plantea la pregunta de ¿Es mejor vivir sól@ que mal acompañado? o ¿mejor mal acompañado que sól@?
Repetidamente se nos ha dicho que "no es bueno que el hombre esté sólo"; pero yo realmente pienso que la soledad y su aceptación es un requisito necesario para poder relacionarnos con otro ser humano, en libertad.
Oímos a menudo expresiones como: "No puedo vivir sin tí", "sin tí mi vida está vacía", o "sin tí me moriría".
Eso son señales claras de inmadurez afectiva dadas por personas sin proyecto de vida propio, que esperan "vampirizar" emocionalmente a su pareja. Así, se crean relaciones de dependencia que, en ningún caso, pueden llenar el vacío que se siente. Una pareja no puede ni debe ser un tapón que rellene los agujeros de nuestra vida o que apague nuestro miedo a la soledad.
Yo creo que es mejor llegar a afirmar: "Puedo vivir sin tí, mi vida está llena, tiene sentido y me siento bien conmigo mism@. No obstante, he elegido libremente amarte y crecer contigo: JUNTOS, PERO NO ATADOS".
La persona capaz de relacionarse bien consigo misma también es capaz de relacionarse bien con las demás. Pero la persona que huye de la soledad y siente la necesidad de llenar su tiempo, sus silencios y sus espacios para no sentir pánico de enfrentarse a su realidad, fracasará en una relación de pareja. Su propio miedo le moverá a aferrarse con tanta fuerza al otro que acabará ahogándolo y matando su relación.
Por eso como dice Oscar Wilde. "Amarse uno mismo es el comienzo de un romance para toda la vida".
Espero que tod@s os queráis mucho a vosotr@s mism@s para así poder mirar hacia el futuro de una bonita relación. Pero primero es necesario tener una bonita relación contigo mism@.
Un abrazo fuerte e intenso de vuestra amiga.



Cada persona es un mundo, todos venimos de experiencias diferentes que nos has ido formando la personalidad y el carácter, la forma de ver, vivir y sentir los acontecimientos diarios y, muy especialmente, las sensaciones que nos inundan, ocasionalmente, con infinita intensidad.
ResponderEliminarDespués de esta premisa, mi opinión personal es que, rotundamente, siempre es mejor vivir solo que mal acompañado. Sin ninguna duda al respecto.
Antes de conocer a una persona en particular, todos tenemos una estabilidad, una forma de disfrutar de la vida y si esa persona es incapaz, no ya de aumentar esas sensaciones, sino solo de mantenerlas, sobra en nuestras vidas. Por supuesto, es obvio que también es nuestra obligación mantener la estabilidad que tenia antes de conocernos y aumentarla. Si estando con una persona esta o estas peor (Menos paz, menos serenidad, menos disfrute, mas intranquilidad, mas enfados, mas inestabilidad) no tiene sentido seguir con ella, por la inestabilidad que le produce y/o te puede producir.
Expresiones como las que comentas (“No puedo estar sin ti”, “sin ti me moriría”...) son el preámbulo para una dependencia psicológica que puede desencadenar la obsesión de la necesidad y el miedo a una vida sin esa persona, cuyo ultimo limite es la violencia con la finalidad de obligar a esa persona a continuar con la relación, solo por egoísmo propio.
Hace muchos años, un amigo tuvo un desorbitado enfado de su pareja, por decirle que antes de conocerla el había disfrutado de la vida, había sido feliz, había reído y que el, sin ella, había sido feliz en un 60 ó 70 % y que ella le hacia ser feliz en un 100 %. es decir, que antes de conocerla el era feliz y con ella el era completamente feliz.
Lo importante en una relación sentimental es tener un mundo interior que sea un vergel, tener algo que ofrecer. Pero cuando te asomas a los ojos de una persona y solo ves, no ya un desierto (Los desiertos tienen vida, poca, pero la tienen), sino un paisaje lunar y esa persona espera que lo conviertas en un vergel, sus actos solo los dominan la necesidad, la soledad, el hambre, pues por si mismo no es capaz de darse lo que necesita.